 |
El Arzobispo John Bathersby de Brisbane, Australia fue el principal celebrante y predicó la homilía en la Misa con que se cerró el Estudio Bíblico (fotografiado aquí con Cackie Upchurch).
Vea más fotos del viaje de Cackie. |
|
Viajes con la directora
Cackie Upchurch
Little Rock lanzó su primer Instituto Bíblico en “la tierra debajo del globo” del 17 al 19 de Marzo del 2006. Tuve el gran privilegio de ser la conferenciante principal tras la invitación del entusiasmado equipo organizador de la comunidad católica de N. Señora del Camino en Petrie, Queensland.
“El poder tranformador de la Palabra de Dios” era el tema para las ochenta personas que venían de muchas partes de Australia y Nueva Zelandia al programa que tendría lugar en el centro de conferencias en Indooroopilly en las afueras de Brisbane.
El ambiente estaba saturado de entusiasmo y alegría cuando juntos/juntas rezábamos, aprendíamos y compartíamos nuestra fe. El sueño del equipo EBLR (Estudio Biblico de Little Rock) en Australia se realizó – un Instituto Bíblico como nuestro propio Instituto que se lleva a cabo todos los años en Little Rock. Si hay alguna duda que adultos católicos puedan continuar a estirarse al máximo y puedan formarse como discípulos efectivos, ese grupo y muchos otros, nos dejan sin duda alguna. Quiero ofrecerle un agradecimiento especial al Arzobispo de Brisbane, Monseñor John Bathersby, que tanto anima a este ministerio en su diócesis, y que celebró la Misa con nosotros/as al terminar este primer Instituto.
Durante mi estadía en Australia pude trabajar con varios grupos, algunos que venían a aprender acerca del EBLR en los talleres de información (Brisbane, Gold Coast, y Adelaide), algunos que asistían a las sesiones parroquiales de enriquecimiento (Adelaide), y otros que asistían a una sesión parroquial sobre la Biblia y la Misa (Petrie). Me pareció encontrar a gente fiel y vigorosa que estaban vivos en Cristo. Y en Adelaide, un grupo hasta preparó un ternerito para el banquete al cual sólo le haría competencia el del banquete celestial.
Fue ése mi segundo viaje a Australia, pero mi primero a Singapore y Maylasia, a donde fui a pasar la última semana de mi jornada. Gerardine Yee, una compañera en el ministerio en esa región, se comunicó con el Apostolado bíblico de Singapore, para arreglar mi estadía en Singapore, con el grupo Chino como también con las comunidades anglo-parlantes en Kuala Lumpur, para organizar mi tiempo en Maylasia. Fue una maravillosa oportunidad para ver la Iglesia activa en una parte del mundo totalmente diferente y poder compartir nuestra jornada con el estudio biblico.
Hay un buen número de grupos en ambos sitios que usan el Estudio Bíblico de Little Rock y que estaban ansiosos de juntarse para compartir sus experiencias y repasar sus destrezas en un taller de enriquecimiento al cual asistieron más de 100 personas. Otras 500 personas más o menos, vinieron a una sesión de la tarde titulada “El evangelio a través de varias culturas”. Yo quedé tan impresionada por su entusiasmo y la devoción de sus vidas. Fue algo muy especial durante mi última noche en Singapore, el participar en un grupo de EBLR que terminaba el estudio de Isaías. Se reunían en la oficina de un abogado en el centro de la ciudad lo cual han hecho ya por varios años. Este grupo en particular era formado por mujeres solteras que se llamaban las Segadoras.
En Kuala Lumpur fuimos recibidos por representantes de la comunidad que habla chino la cual tiene permiso de traducir los materiales de EBLR a mandarín. Aproximadamente 300 personas usan estos materiales en los alrededores de la ciudad y quedé muy impresionada por el trabajo y generosidad de esta comunidad. En la comunidad que habla inglés se reunieron más de 100 personas durante dos noches de enriquecimiento y aprendizaje, de nuevo marcadas por generosidad y entusiasmo.
Quiero ofrecerles mis agradecimientos a toda la gente con quien me encontré a lo largo del camino que me dieron una calurosa bienvenida. Y los invito a todas/a todos para que roguemos unos/unas por otras/otros desde donde estemos para que la palabra de Dios continúe tocando a mucha gente alrededor del globo.
Principio de la página
|
|
La importancia de recordar
Reflexión sobre Deuteronomio 8:1-20
Macrina Wiederkehr, O.S.B.
Recordando los dones de Dios
Acuérdate de todos los caminos por donde te ha conducido Yavé, tu Dios, en el desierto, por especio de cuarenta años…Deut 8:2
En esta enseñanza de Deuteronomio, se invita a los hebreos a recordar a Yavé, su fiel compañero durante ese largo y difícil paso por el desierto. Deben recordar la guía infallible que han experimentado. Deben guardar los mandamientos. Cuando al fin gocen de los tesoros de la Tierra Prometida, deben recordar que esos dones vienen de la mano de Aquel que los guió en tan grande y terrible peregrinaje.
Ciertamente nosotros, que hemos vivido nuestro propio recorrido por lo desconocido podemos identificarnos con la peregrinación por el desierto de nuestros antepasados bíblicos. Cuando las cosas empiezan a mejorar en nuestras vidas, es fácil que olvidar quién caminaba con nosotros en tiempos difíciles. Es fácil olvidar los mandamientos cuando nuestra propia voluntad quiere ser quien mande.
Cuando nos encontremos considerando los mandamientos como una carga, nos puede ayudar el darnos cuenta cómo los hebreos valoraban los mandamientos. Si la palabra mandamiento nos parece dura, quizá deberíamos repensar el significado de la ley de Dios. No sólo guardamos los mandamientos; los mandamientos nos guardan. Son como lucecitas que nos ayudan a mantenernos en el buen camino. Son guías fiables en las cuales podemos confiar para nuestro camino espiritual.
En la tradición bíblica se respetaba tanto la ley que las tablas de piedra que recibió Moisés en el Monte Sinaí, las llevaron al Arca de la Alianza de la misma manera que nosotros colocamos el Santísimo Sacramento en nuestros tabernáculos. El gran mandamiento (Shema) era tan profundamente reverenciado que se pidió al pueblo que pusieran esas palabras sagradas como emblema en sus muñecas, sus frentes, y los dinteles de sus casas (Deut 6:4). Esto puede ser un mandamiento metafórico pero el pueblo de Dios lo tomó literalmente, llevándo en sus muñecas y frentes las cajas de filacterias que contienen las sagradas palabras de la ley. Aunque esto es una bella práctica, el verdadero desafío es introducir las palabras en nuestros corazones y hacerlas parte de nuestras vidas.
Teniendo todo esto en mente, por tanto, podemos comprender más plenamente la razón de la advertencia que se da al principio del Deuteronomio 8. Se le recuerda al pueblo la presencia radical de Dios en su camino por el desierto. Esta presencia permanente y afectuosa es algo que nunca deben olvidar. Yavé estaba con ellos—dirigiéndolos, guiándolos, humillándolos y probándolos, comprobando la fidelidad de sus corazones. El maná que los alimentaba era algo más que pan. Era el maná de la ley. La Palabra de Dios se hizo carne en ellos a través de la ley.
Aprendieron a escuchar a su propio ingenio y creatividad. Artistas y artesanos surgieron de sus filas para que pudieran ayudarse mutuamente a sobrevivir en el duro desierto. Dios los enseñó a servirse unos a otros. Dios tomó el material a veces dudoso de este grupo variado y los formó en comunidad. Esto fue el mayor de los milagros.
Porque el Señor, su Dios, los va a llevar a una buena tierra…verso 7
A nosotros se nos ha dado nuestro propio buen país, con sus corrientes de agua fresca, sus frutos y riquezas de toda clase. Dedique unos momentos a pensar en los versos 7 al 16. Pregúntese cuáles de estos dones son simbólicos en su vida. Nombre las riquezas que le han llegado de manos de Dios. Luego, como los hebreos, bendiga a Aquel que ha sido tan generoso con usted. Hay gracia en conocer de quién ha llegado la gracia.
Principio de la página
|
|
Formar Comunidad: Ayúdense a sí mismos ayudando a los demás
Barbara J. Fleischer
En grupos donde se comparte la fe y se estudia la Biblia, con frecuencia los miembros se sienten más a gusto hablando de sus ideas, experiencias, y sentimientos entre más se profundiza la confianza y el sentido de comunidad. Gradualmente las historias personales se entretejen en medio del estudio de la Biblia y los participantes comienzan a revelar su interior, primero quizás titubeando pero luego con más confianza conforme cada uno comparte sus flaquezas. El formar comunidad se convierte en un trabajo emocional del grupo cuando los miembros se involucran en la tarea común de explorar la Sagrada Escritura.
Sin embargo, en el estudio bíblico surgen otras dimensiones además de las reflexiones compartidas que ayudan a formar lazos profundos entre los miembros. El estudio bíblico no es un fin en sí mismo ni un ejercicio mental que se goza y luego se olvida. El propósito del estudio bíblico es animar nuestro discipulado cristiano tanto como nuestra comunión como Cuerpo de Cristo. Al encontrar la Palabra de Dios en un ambiente de oración, se nos pide formar una comunidad de servicio y cuidado, de compasión y justicia. Y este llamado compartido, a su vez, nutre nuestras reuniones comunitarias y las coloca en un contexto más amplio.
La palabra “Misa” tiene sus raíces en una de las últimas palabras de la liturgia, misa, que significa “enviada.” Nos reunimos para escuchar la Palabra de Dios, celebrar y compartir la presencia de Cristo entregada por nosotros y luego se nos envía a servir todos unidos en el Espíritu. De la misma manera, cuando nos reunimos a compartir la Palabra en el estudio bíblico, nos vemos desafiados por la Sagrada Escritura a salir al mundo, renovados y listos para responder a las necesidades de los demás.
Hay una gran hambre en la sociedad moderna por recobrar el sentido de comunidad. El “individualismo vigoroso” de los pobladores pioneros ha permanecido (de los Estados Unidos) con sus hábitos de pensamiento y acción de tal modo que ha limitado nuestra habilidad para formar redes de servicio y comunidades de acción. Aún al ser “enviados” después de la Misa o del estudio bíblico, con frecuencia obramos como individuos en lugar de hacerlo como comunidad. Sin embargo, muchas de las necesidades que encontramos en el mundo con frecuencia nos abruman y piden una acción colectiva ¿Podríamos desarrollar nuestra vida de comunidad y nuestro sentido de vivir las Sagradas Escrituras si también servimos de alguna forma juntos como una comunidad entera? Los grupos que comparten la fe han trabajado juntos al ofrecer comidas a los necesitados o en otros proyectos y nos dicen que el servicio es una dimensión vital de la vida comunitaria en Cristo.
El desafío es escoger un servicio o acción social en la que todos puedan participar sin sentirse agobiados. Algunos grupos han adoptado, a través de conexiones parroquiales, a familias afectadas por huracanes a lo largo de la Costa del Golfo, para responder a las necesidades que van más allá de lo que cubre el seguro. Otros han trabajado juntos sirviendo comidas a los necesitados o como voluntarios en algunos retiros. Otros se han comprometido a escribir cartas abogando por casos relacionados con la doctrina social católica y con la justicia. Las posibilidades son innumerables. Escojan una que se relacione con lo que estudian ahora y ¡a trabajar!
Principio de la página
|
|
Propaga la Palabra
Susan McCarthy, R.D.C.
En nuestra introducción al taller de información sobre el EBLR, con frecuencia hablamos de la importancia de compartir en un grupo pequeño. Es en los grupos pequeños donde no sólo compartimos la información bíblica que hemos aprendido sino también reflexionamos con los demás sobre las implicaciones de lo que hemos aprendido para nuestra vida diaria.
Sabemos que la transformación personal a la que se invita a cada uno de nosotros se lleva a cabo tanto por medio de la información que aprendemos en nuestro estudio como de la formación que se logra a través de nuestra interacción entre unos y otros en los grupos pequeños.
Esto hace que EBLR sea un seguimiento lógico después de otras experiencias en grupos pequeños que las personas han tenido en sus parroquias: Renacer, Discípulos en Misión, Cursillo. Con frecuencia escuchamos del deseo que tienen los participantes en estos grupos de continuar reuniéndose periódicamente con las personas que han llegado a conocer. También anhelan mayor conocimiento de la Biblia. Por lo tanto, ¿No es muy natural que piensen en usar el Estudio Bíblico de Little Rock?
Deseamos recomendarles algunas formas como ustedes, que han usado por mucho tiempo el EBLR, pueden animar a otros a empezar el estudio de la Biblia:
- Estén conscientes de grupos en su parroquia que ya se reúnen y a quienes les gustaría saber del EBLR.
- Obtengan una copia de nuestra Muestra gratuita y/o del Video Informativo gratis que da información (ambas cosas describen los cuatro elementos del EBLR para los posibles usuarios). Consígalos para los demás.
- Estén dispuestos a formar líderes nuevos para extender sus grupos pequeños y acomodar a algunas de esas personas que quisieran unirse a ustedes.
El Estudio Bíblico de Little Rock es el estudio de la Biblia Católica más usado en los Estados Unidos. ¡No escondamos nuestra luz debajo de una vasija de barro!
Principio de la página
|
|