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Como respuesta al deseo del Papa Benedicto de conmemorar el próximo año como "EL AÑO DE SAN PABLO", haremos hincapié a esto en cada número del boletin con una pregunta de "101 Questions & Answers on Paul”, por Ronald D. Witherup S.S.
Me gustaría formular cuidadosamente de nuevo tu pregunta. Me imagino que lo que quieres decir es: “¿Vio Pablo alguna vez a Jesús de Nazaret físicamente?” Puede ser que estés consciente de la distinción que los eruditos hacen con frecuencia entre el “Jesús histórico,” “el Jesús real,” y el “Cristo resucitado” (véase John P. Meier.A Marginal Jew: Rethinking the Historical Jesus, Vol. 1 [New York: Doubleday, 1991], pp. 21-40). Sin irnos por la tangente con los detalles de la investigación sobre el “Jesús histórico,” indicaré por qué la distinción es importante para entender a Pablo. Aparentemente Pablo no vio a Jesús de Nazaret en persona. Pero Pablo insistía que él había visto a Jesús de Nazaret (la expresión: “de Nazaret” no aparece en las cartas de Pablo) como el Cristo resucitado. Pablo insiste especialmente en este punto en la primera carta a los Corintios. Con fuerza pregunta: “¿No he visto yo a Jesús nuestro Señor?” (1 Cor 9,1). En su famoso pasaje sobre la resurrección testifica que él, no menos que los otros apóstoles, ha tenido el privilegio de “ver” al Señor resucitado cuyo llamado autentifica su posición como uno de los apóstoles (1 Cor 15, 8-10). También afirma que recibió su comisión por “revelación” del mismo Jesús resucitado (Gal 1,12). Para Pablo, uno no necesita haber conocido a Jesús de Nazaret en persona durante su apostolado aquí en la tierra para tener un encuentro válido con él.
Otra faceta de tu pregunta es examinar cuidadosamente los términos que Pablo usa hablando de Jesús. Nótese, por ejemplo, que su expresión favorita es “Cristo Jesús” (Rom 3,24; 1 Cor 1.1; 4.15; Gal 2,4; 3,36. 28, etc.) en lugar de lo que nosotros acostumbramos decir: “Jesucristo” que literalmente significa Jesús Mesías. La noción de mesías (en hebreo: mašiah= “elungido”), por supuesto, se deriva del pasado judío. En el AT se usa para reyes y profetas que eran los ungidos por Dios para servir al pueblo (Salmos 2,2; 89,21). Más tarde, a través de una historia compleja que no podemos explicar ahora, aparece en el pensamiento cristiano como se usa aquí, aplicándolo a Jesús como mesías o “el Cristo.” Con excepción de algunas referencias acá y allá en el NT, Pablo es el único que usa la expresión “Cristo Jesús” docenas de veces. Pablo nunca usa el término “Cristo” con el artículo definido (esto es, “el mesías”) excepto en la carta a los Romanos 9,5, donde el término es más genérico en el contexto de una lista de los dones de Dios a los Israelitas. Quizás en el tiempo de Pablo, la palabra “Cristo” (del griego: christos= mesías, el ungido) ya había empezado a tomar ciertas características de un sustantivo en lugar de un título. Pablo le da esta fuerza nueva al transponer las palabras y al colocar la palabra “mesías” antes del nombre propio de Jesús de tal modo que, en efecto, Cristo funciona más como un nombre que como un título (véase: Mt 16,16; Mc 8,29; 1 Jn 2,22; 5,1). Para Pablo, Jesús es Cristo por virtud de su muerte y resurrección (1Cor 15,3-4). Es por eso que Pablo puede decir que no es menos que un apóstol como los demás que fueron llamados por Jesús durante su apostolado en la tierra.
Esencialmente esta respuesta nos asegura que todas las siguientes generaciones de los discípulos de Jesús, incluyéndonos a nosotros mismos, podemos ser llamados por Cristo Jesús. Nosotros, no menos que nuestros predecesores, tenemos la oportunidad de encontrar al Señor resucitado igual que lo hizo Pablo.
Excerpts from 101 Questions & Answers on Paul, by Ronald D. Witherup, SS. Copyright © 2003 by Ronald D. Witherup, SS. Paulist Press, Inc., New York/Mahwah, NJ. Reprinted by permission of Paulist Press, Inc. www.paulistpress.com
Macrina Wiederkehr, OSB
La probabilidad de que alguna vez el Salmo 40 era dos salmos independientes parece evidente cuando nos movemos en actitud orante a través de sus palabras. En los versículos 2-12, el salmista expresa una profunda gratitud por ser personalmente rescatado por Yavé. Quien reza el salmo se regocija porque se le da a entonar un canto nuevo, un canto que no se guarda en secreto sino que es valorado y cantado en voz alta para que los demás lo escuchen con admiración.
Sin embargo, en los versículos 13-18 ese canto nuevo tan fresco se vuelve un clamor de angustia. El tono del salmista se convierte en un lamento. La realidad del pecado y del mal, que es gran parte de la condición humana, se vuelve una carga pesada y el salmista ora: “Mi corazón se desmaya.” Aunque no se ha olvidado completamente de la bondad de Dios. Hay un recuerdo de amabilidades pasadas y una petición de que Dios recuerde una vez más y no retire su Presencia Divina.
Al repasar este salmo estoy consciente de cuánto me identifico con estos sentimientos inconsistentes: gratitud y reverencia, angustia y lamento. Con toda seguridad tú también reconocerás estos temas cambiantes en tu vida.
Esperaba en el Señor con gran confianza,
Él se inclinó hacia mí y escuchó mi grito (v. 2).
Lo primero que quiero que notes es esta actitud de espera. Podríamos aún llamarla la obediencia de esperar. Esperar en Dios es parte de la oración. Bien sea que pidamos ayuda en necesidades especiales, o pidamos protección, sanación, o aún si simplemente anhelamos la santidad y la integridad, debemos aprender simplemente a esperar—sencillamente sentarnos durante nuestra oración y QUEDARNOS QUIETOS.
Mi corazón se conmueve ante la imagen de Dios inclinándose hacia mí con el fin de escuchar mejor mi oración. ¡Qué maravilloso icono y qué bueno sería si cada uno de nosotros pudiera aprender a inclinarnos hacia aquellos que tratamos de servir para poder discernir mejor sus necesidades!
Al volver a leer despacio el salmo, trata de pensar como el salmista. ¿Has estado alguna vez en un hoyo de destrucción? ¿Te han tenido que sacar de una charca? A mí, me han tenido que rescatar de estos lugares no tan atractivos más de una vez.
Pongamos un rostro a estos lugares:
Entonces estoy en el hoyo de la destrucción y en la charca fangosa. Me necesitan rescatar.. Esperamos que cuando nos encontremos en estos lugares no tan atractivos, tengamos la suficiente visión para pedir ayuda y esperar que Dios se incline y escuche nuestro clamor.
El salmista proclama que después de un tiempo de espera, Dios escucha el clamor de los necesitados y cambia ese clamor de desesperación en un canto de alabanza y gratitud. Los otros escuchan el canto nuevo del que una vez vivía en la oscuridad. Ellos, también, empiezan a confiar en Dios más plenamente.
...me diste oídos listos para obedecer.
Al rezar el Salmo 40, pensé: ¿Qué sucedería si pasáramos nuestro día con oídos listos para obedecer? ¿Qué pasaría con nuestro desaliento? ¿Qué cambiaría en nuestra vida si prestáramos una atención radical? “Amo tu voluntad, Dios mío, llevo tu ley en mi interior.” (v. 9). Me gustaría usar esto en mi oración diaria, pero es tan fácil para mí el olvidarlo. Sin embargo, el deseo es grande. Practiquemos el recordar nuestros buenos deseos.
...me falta el ánimo (v.13).
Siguiendo a la segunda parte del Salmo 40, ¿quién entre nosotros no puede identificarse con las palabras anteriores? No importa con cuanta frecuencia cantamos el cántico gozoso de la presencia de Dios y damos gracias por la ayuda divina, probablemente un día regresará cuando nos encontremos diciendo: “…me falta el ánimo.”
Entonces, empezamos otra vez: “Señor, ven a liberarme, ven pronto a socorrerme” (v. 14). Esa es una oración muy buena. Puede también servirnos como una oración en el bolsillo, algo pequeño que se puede llevar consigo durante los días en que nos sentimos muy necesitados.
Tu siguiente texto para enamorarte de él es: 1 Tesalonicenses 2,1-20
¿Es éste un programa de estudio o es éste un programa de compartir vida y fe? EBLR, como muchos programas de estudios basados en la fe, es ambas cosas, pero ¿cómo equilibramos estos dos aspectos en la vida de nuestro grupo?
Ésta es una pregunta constante. Refleja la tensión creativa entre el escuchar la resonancia de la acción de Dios en nuestra vida y el escuchar las experiencias de fe de nuestros antepasados. Quizás si nos fijamos en el propósito de ambos: el estudio y el compartir la acción de Dios en nuestra propia vida, podremos encontrar el punto de equilibrio. Buscamos el escuchar tan claramente como sea posible la Palabra de Dios hablada en nuestra vida y en la Sagrada Escritura para poder responder fielmente viviendo con compasión y justicia en todas nuestras relaciones.
El compartir la fe no es un fin en sí mismo, ni tampoco lo es el conocer todos los detalles de la erudición bíblica. Compartimos la Palabra de Dios en nuestra vida y en la Biblia para aprender lo que significa ser el Pueblo de Dios.
Ningún grupo equilibrará exactamente el tiempo de estudio y el tiempo de compartir conexiones personales. Algunas preguntas requieren buscar profundamente en nuestra experiencia, mientras que otras miran al texto mismo. En algunas sesiones, el grupo aprenderá más de un punto penetrante hecho en el comentario, mientras que otras veces una historia personal conmovedora ilustrará el verdadero significado del texto. El propósito del grupo, el aprender lo que significa vivir la Palabra de Dios en nuestra vida, debe sobresalir en cada una de estas sesiones.
Hay veces, sin embargo, cuando el uso del tiempo durante la sesión del grupo puede parecer desequilibrado. En algunos grupos, los miembros buscan más información de la que dan los comentarios asignados para la semana, y quieren traer al grupo su cornucopia de información recientemente encontrada. Otros pueden haber sentido un sorprendente crecimiento personal y tienen historias largas que les encantaría compartir con sus compañeros, miembros del grupo. Estos son dilemas maravillosos que se pueden tener, porque muestran cuánto crecimiento se ha logrado entre los miembros del grupo; pero, a pesar de eso, son dilemas para el grupo por el limitado tiempo que tienen en la reunión. ¿Qué podrían hacer los grupos como respuesta? Pueden usarse algunos modos creativos de resolver el problema.
Quizás los miembros que han hecho investigación adicional pudieran traer un resúmen de lo que encontraron, en una hoja para repartir entre el grupo al final de la sesión. Los que han encontrado recursos de mucha ayuda podrían mostrarlos durante el descanso. Si un miembro tiene otras cosas más que desea compartir con el grupo, una norma podría ser el pedir permiso al grupo para añadir 10 minutos a la sesión de la semana próxima. El hacer que los miembros del grupo sean conscientes de que cada uno de ellos está dando el regalo de su tiempo para escucharse unos a otros ayuda a mantener la conversación enfocada en su propósito.
Con propósito de sacar todo el jugo posible de la Palabra de Dios a veces nos metemos de una vez a su lectura. Pero el acercamiento a la Biblia no es distinto del prepararnos para leer cualquier otro libro de texto. Nuestra primera tarea siempre debe ser descubrir y mantenernos conscientes de: a) el propósito del autor, b) la clase de literatura, y c) el esquema del libro.
Nuestro desafío es que la Biblia es una colección de más de 70 libros distintos con múltiples autores humanos. Estos autores tenían una variedad de propósitos. Y su forma de escribir varió entre poesía, historia (distinta de cómo se escribe la historia hoy en día), catequesis utilizando la vida de Jesús, crítica social de situaciones las cuales no son claras para nosotros, visión de probables consecuencias de mantener un estilo de vida o política, etc.
Quisiera recomendar dos libros que ya han iluminado una generación de lectores bíblicos en las tareas que acabo de presentar: Para leer el Antiguo Testamento y Para leer el Nuevo Testamento, los dos escritos por Etienne Charpentier y publicados por la Editorial Verbo Divino. (Los dos también disponibles en inglés.) La ventaja de los dos tomos es que presentan el contexto o situación religiosa, ética y política en que los varios libros fueron escritos. Incluyen gráficos y carteles para clarificar el texto. Individuos como grupos de estudio pueden aprovechar su lectura.
Las partes históricas de la Biblia cubren más de 2,000 años, entre los cuales emergen y desaparecen naciones, las fronteras cambian y las divisiones políticas, aún de la Tierra Prometida, varían. Para poder visualizar estos territorios y seguir los cambios históricos a través de los distintos libros de la Biblia es recomendable un buen atlas bíblico, con mapas y también explicaciones. Hay muchos buenos disponibles con precios distintos. Podría recomendar el Atlas bíblico Oxford por Herbert G May, publicado tanto por Ediciones Paulinas Madrid como por Editorial Verbo Divino. Como es en pasta dura se podría consultar por años.
De seguro que nadie niega la influencia del Apóstol Pablo a lo largo de la historia de la cristiandad. Pablo no sólo evangelizó más allá de los límites de su propia tradición judía, abriendo el evangelio a un mundo más amplio, sino que por sus escritos ha ofrecido un lenguaje de fe que ha quedado en los labios de todas las generaciones de creyentes.
Si nos conocemos como el cuerpo de Cristo, es en mayor parte porque la Iglesia ha tomado esta imagen de los escritos atribuidos a S. Pablo (1 Cor 12:22-23; Col 1:24). Si hemos tenido la experiencia de la actividad de Dios en nuestras vidas y llamamos a este movimiento gracia, de seguro que es de Pablo (Ef 1:7-8; Rom 6-14). Si podemos afirmar que nuestros propios dones y los dones de los demás son necesarios para el Reino, eso es de Pablo también (1 Cor 12).
En el año de Pablo, comenzando el día de Pablo, 28 de junio, preséntese de nuevo a Pablo. Aprenda a apreciar sus contribuciones a su propia fe. Imagínese lo que hubiéramos perdido si Pablo no hubiera respondido al llamado de Dios. Y después pregúntese, ¿Cómo me está llamando Dios?
Desde el 5 al 26 de octubre, el Sínodo Mundial de Obispos, se enfocará en "La Palabra de Dios dentro la Vida y Misión de la Iglesia". Estas semanas proporcionarán el tiempo para examinar y reflexionar en el crecimiento y el entendimiento de los Estudios de la Bíblia desde el estímulo en la Constitución Dogmática en Revelación Divina, Dei Verbum, la cual fue promulgada en el Concilio Vaticano II. Oremos por un profundo amor y aprecio de la Palabra de Dios como resultado de este tiempo de reflexión.
Buenos comentarios....“EBLR ha sido una bendición para mi!" Fueron las palabras de una religiosa jubilada, que ha estado usando los materiales de EBLR en un número de lugares desde l974. Ella visitó nuestra exhibición de la Nacional Conference of Catechetical Leaders para reconocer su propio crecimiento en el entendimiento de las Escrituras y la importancia del liderazgo laico a nivel local. Ahora ella tiene planes para usar lo que ha aprendido para proporcionar “Cuentos de la Sagrada Escritura” para tercero y cuarto grados.
También recibimos una comunicación electrónica de una mujer en el Canadá que asistió a una conferencia nacional y que buscaba un estudio bíblico para introducirlo en su diócesis: “Sin excepción,la recomendación fue que no había otro estudio bílico que pudiera compararse con el de “Little Rock” para nutrir a la gente en los bancos de la Iglesia.” Gracias a todos ustedes que usan los materiales de EBLR que hacen posible estos elogios tan calurosos.”
Un Año de Domingos 2009 y A Year of Sundays 2009, nuestro libro de reflexiones del evangelio (en inglés o español) estará publicado en agosto. Es un instrumento sencillo que contiene una reflexión para cada domingo del año y para Navidad, Miércoles de Ceniza, Jueves Santo, Viernes Santo, y Sábado Santo. Es suficientemente barato para que puedan comprarlo toda clase de personas: catequistas, proclamadores de la Palabra, miembros de familia, grupos de RICA, etc. Úsalo para tu oración personal o al principio de una reunión parroquial en el momento de oración en el grupo.
La oficina del Estudio Bíblico de Little Rock está planeando un número de Talleres de Información. Para recibir más información sobre cómo planear y organizar estos talleres en su diócesis, por favor póngase en contacto con: Susan McCarthy, R.D.C.
28 de junio, 2008
Taller de Información
Arquidiócesis de Nueva York
6 de septiembre, 2008
Taller de Información
Diócesis de Providence
11 de octubre, 2008
Taller de Información
Diócesis de Orange
Exhibiciones:
Estaremos mostrando nuestros materiales en las siguientes conferencias:
13-14 de agosto, 2008
New England Adult Education Symposium
Springfield, MA
6-8 de noviembre, 2008
Fifth International Forum
on the Catechumenate
Cleveland, OH
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