Estudio Bíblico de Little Rock Stepping Stones: A Free Online Newsletter from Little Rock Scripture Study
El Verano 2009 Versión fácil para Imprimir

English / Español

En este Número

Año de Pablo

Enamorándonos de la Palabra

¡Tocar las Campanas y Caminar
en la Procesión, También
!

Lecturas Recomendadas

De La Directora

Buenas Noticias en Breve

La Ruta panorámica

Buenas Noticias en Breve

NUESTRO ANIVERSARIO

¡Este septiembre, EBLR celebrará nuestro trigesimoquinto aniversario! Por favor, juntémonos para dar gracias a Dios por la oportunidad de invitar a otros a reflexionar y compartir la Palabra de Dios en tantos sitios de los Estados Unidos, las Américas y el mundo. Gracias por su parte en este ministerio. Ayúdennos a continuar compartiendo lo que hemos aprendido con otras personas.

Los materiales en español fueron desarolladas con grupos interesados en 1987. En 1994, la Hna. Rosa Maria Icaza llegó como traductora oficial para los materiales publicados por Liturgical Press.

LA CONFERENCIA CAMINO A EMAÚS

El Centro Cushwa de la Universidad de Notre Dame patrocinará la Conferencia Camino a Emaús, del 30 de julio al primero de agosto, 2009, para ayudar a católicos hispanos a desarollar iniciativas (programas) que promulguen los objetivos del Sínodo de Obispos 2008, “La palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia”.

Principio de la página

La Ruta panorámica

La oficina del Estudio Bíblico de Little Rock está planeando un número de Talleres de Información. Para recibir más información sobre cómo planear y organizar estos talleres en su diócesis, por favor póngase en contacto con: Susan McCarthy, R.D.C.

Exhibiciones:
Estaremos mostrando nuestros materiales en las siguientes conferencias:

26 y 27 de junio, 2009
Faith Formation Conference
Honolulu, HI

30 de julio – 3 de agosto, 2009
Camino a Emaús y Conferencia de NCADDHM
Notre Dame University
South Bend, IN

27 de agosto, 2009
Diocesan Ministry Day
St. Cloud, MN

Principio de la página

Estudio Bíblico
de Little Rock

Un ministerio de la Diócesis de Little Rock en asociación con Liturgical Press

Dirija preguntas o ideas editoriales a:
Susan McCarthy, RDC
LRSS Office
P.O. Box 7565
Little Rock, AR 72217

www.littlerockscripture.org

Editora: Susan McCarthy, RDC

Redactores Principales: Kris Isaacson, Deb Lampert-Pflueger, Megan Wagner

Colaboradores: Tomás Bissonnette, Barbara Fleischer, Cackie Upchurch; Macrina Wiederkehr, OSB, Ronald D.
Witherup, SS

Traductoras: Maria Teresa de Bourbon, RDC; Rosa María Icaza, CCVI

El material de este boletín solamente podrá ser reproducido con el permiso del Estudio Bíblico de Little Rock.

Principio de la página

Esta es la última de las preguntas que estamos usando de "101 Questions & Answers on Paul,
por Ronald D. Witherup, SS para conmemorar “El Año de San Pablo.”

¿Por qué se le llama apóstol a San Pablo
si él no fue uno de los doce apóstoles?

Con seguridad has notado que Pablo se llama a sí mismo un apóstol, aunque, como lo hice ver en mi pregunta anterior, no tuvo contacto personal con Jesús de Nazaret durante la vida terrenal de Jesús, ni fue miembro del círculo íntimo de apóstoles de Jesús. La respuesta breve a tu pregunta es que Jesús resucitado se le apareció a Pablo y lo llamó a ser un apóstol (1 Cor 1,1; Gal 1,1). Para responder a tu pregunta con más detalles, veamos algunas palabras básicas del Nuevo Testamento.

En el NT la palabra “apóstol” (del griego: apostolos = el enviado) y la palabra “discípulo” (del griego mathetes = aprendiz, estudiante) pueden usarse intercambiablemente algunas veces. San Mateo llama formalmente “apóstoles” a los doce seguidores más íntimos de Jesús (Mat 10,2) cuando da la lista de ellos, sin embargo en el resto de su Evangelio se les llama “discípulos”. En los Hechos de San Lucas – sin embargo, existe una diferencia entre los títulos de “apóstol” y “discípulo”. Para San Lucas la palabra “apóstol” pertenece casi exclusivamente a los Doce. La presentación simbólica de los doce apóstoles es tan importante que los Hechos describe con detalle la elección de otro para tomar el lugar de Judas, el traidor (Hch 1,21-26). La única excepción está en los Hechos 14,14 donde también se llama apóstol a Pablo junto con Barrabás. Aparte de eso, San Lucas restringe la palabra para los Doce. (Nótese que San Lucas - en los Hechos nunca usa la forma singular de ese nombre. ¿Se debe esto a que siempre ve a los Doce como un grupo intacto que representa simbólicamente la reconstitución por Jesús de las doce tribus de Israel?)

Es interesante notar que Pablo nunca usa el vocablo: “discípulo” en sus epístolas. Él sólo usa el vocablo: “apóstol”. Se lo aplica a sí mismo y también a las otras figuras claves entre los primeros seguidores de Jesús. Usa la palabra: “apóstol” muchas veces, pero sólo una vez menciona a los “doce” como un grupo (1 Cor 15,5). En su lugar, Pablo usa el vocablo para describir a cualquiera que Jesucristo ha llamado y enviado en una misión para evangelizar al mundo. Obviamente, Pablo ve a los apóstoles en un lugar prominente en la comunidad cristiana. Menciona a los apóstoles primero en la lista de ministerios (1 Cor 12,28). Reconoce y honra el papel de los apóstoles prominentes que le han precedido. Frecuentemente se refiere a sí mismo como un apóstol, especialmente en ciertos contextos que resaltan su autoridad (Rom 1,1.2 Cor 1,1; Gal 1,1). Sin embargo, Pablo puede usar el vocablo apologéticamente o algunas veces con sarcasmo. Cuando describe su primer viaje a Jerusalén para ver a Pedro y Santiago el hermano del Señor, indica que no se reunió con ningún otro apóstol. Se compara a sí mismo como apóstol “a los gentiles” con Pedro que es el “apóstol a los circuncidados” (Gal 2,8). Cuando aparentemente se siente indignado por la comparación despectiva entre él y los otros apóstoles (muy probablemente no los Doce), pudo exclamar: “Creo que no soy de ninguna manera inferior a estos grandes apóstoles” (2 Cor 11,5; véase 12,11).

En resumen, Pablo se enorgullese al llamarse un apóstol porque siente fuertemente que Jesucristo lo ha nombrado como tal y no menos que los apóstoles originales. Él, no menos que ellos, ha hecho cosas maravillosas (2 Cor 12,12; véase los Hechos 19,11-12). Desde una perspectiva pastoral, ¿no es esto significativo para nuestra propia situación a siglos de distancia de los hechos en la vida de Jesús? La posición de Pablo con respecto al apostolado significa que nosotros, no menos que los apóstoles originales, podemos compartir la misión apostólica de la Iglesia.

Copyright © 2003 by Ronald D. Witherup, SS, Paulist Press, Inc., New York/Mahwah, NJ. Reprinted by permission of Paulist Press, Inc. www.paulistpress.com.

Principio de la página


El verdadero trabajo de construir la iglesia…
pertenece a la comunidad

Una Reflexión sobre 1 Cor 3,5-23

Macrina Wiederkehr, OSB

¿No saben que son templos de Dios
y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? 1 Cor 3,16

Habiendo pasado recientemente por una campaña presidencial prolongada y controvertida, vemos claramente cuán humano es ponerse al lado de alguien en una campaña o apoyar la plataforma de un partido o de un grupo. Algunos se dejan llevar tanto por una afiliación ciega, emocional que aun el mensaje que el candidato o la candidata quiere promover se oscurece. Los seguidores incondicionales se pueden identificar tanto con el grupo, que pierden su propia identidad en el proceso. Aquellos que no se involucran en la campaña con frecuencia se sientan al lado y critican todo.

Ciertamente San Pablo comprendía que el liderazgo es un don, una gracia de Dios ejercida por servidores escogidos. Y sin embargo, los Corintios creaban facciones, se dividían en partidos: aquellos a quienes enseñaba San Pablo y aquellos a quienes enseñaba Apolo. En 1 Cor 3,5-23 San Pablo ofrece una enseñanza sobre la naturaleza insidiosa de facciones que dividen. Su exhortación es sencilla: No lo hagan. ¿Por qué? Porque el maestro es un mensajero, un líder que sirve, asignado por Dios para enseñar y plantar las semillas de la fe. Maestro es todo eso, cierto, pero la verdadera piedra angular, la base sólida es Jesucristo mismo. Los líderes humanos van y vienen pero el trabajo real de construir la iglesia en Corintio le pertenece a la comunidad, el campo de Dios, el edificio de Dios en Corintio.

Dejen de preocuparse sobre en qué partido están ustedes, San Pablo le dice a la comunidad. Fíjense en edificar su propio templo precioso. El templo de Dios es santo, el Espíritu de Dios habita allí y ¡ustedes son ese templo! Imagínense qué diferente sería su vida ahora si ustedes reverenciaran el templo de su propio ser y mostraran la misma reverencia y respeto por los templos de los demás. ¿Qué sucedería? El mundo sería un lugar diferente y todos nosotros seríamos constructores del reino.

Esta imagen de construir la entendí muy bien cuando leí el libro Pilares de la Tierra de Ken Follett. La obra es un estudio fascinante de la vida de los pueblos medievales y cómo su propia vida estaba centrada en construir las enormes catedrales de piedra para el culto público. Se dialogaba sobre cada paso de la construcción desde el recoger y cortar las piedras hasta la física de los arbotantes. Me conmovieron el esfuerzo inmenso y la tremenda dedicación de los obreros. Debido a la cantidad de tiempo que requería cada proyecto, la mayoría de ellos murió sin haber visto la estructura completa. La catedral era verdaderamente el epicentro de la aldea, el centro, el corazón de la actividad diaria en el pueblo.

Quizás esta imagen será útil para ti cuando reflexiones sobre el llamado a construir tu propia catedral. ¿Cómo puedes reverenciar el templo que se te regaló al nacer y transformar por el trabajo de tu vida ese templo en una catedral para la gloria de Dios? Al hacer tus planes, llévaselos a tu Constructor Principal para que los revise. ¡Qué importante será el escoger cuidadosamente a tus trabajadores! Naturalmente necesitarás la ayuda de maestros a lo largo de la vida, así como los necesitaron los de Corintio. Y ¿cómo escogerás los materiales para tu construcción? ¿Economizarás o usarás sólo productos de alta calidad? A fin de cuentas la obra te pertenece. Tú eres tu propio contratista general.

Cuando pienso en la belleza artística que contienen muchas de las catedrales famosas de Europa, me siento inspirada a embellecer mi propia catedral. Aunque es importante ser trabajadores concienzudos, sólo Dios puede prosperar el trabajo de nuestras manos. Sólo Dios puede hacer crecer cualquier plan que podamos desarrollar. Por eso te desafío este año a pensar en qué renovaciones podrían necesitarse en tu catedral. Recuerda orar por tus planes de re-edificar y pídele a Dios que bendiga esos planes.

Si el Constructor Principal mirara a través de los vitrales coloridos del templo de tu alma, ¿qué vería? ¿Qué tan fuertes son tus cimientos? ¿Es el trabajo de tu alma el corazón y centro de tu vida diaria?

Perteneces a Cristo. Por lo tanto ve y construye tu catedral.

El siguiente pasaje para tu meditación es Salmo 130

Principio de la página


¡Tocar las Campanas y Caminar en la Procesión, También!

Barbara Fleischer

Siempre es me ha dicho que no se puede “tocar las campanas y caminar en la procesión, también”.No se pueden hacer las dos cosas a la vez—se tiene que escoger una u otra. Pero ¿qué pasa si se es animador/a que guía al grupo, invita a los participantes a compartir entre ellos, se fija en la dinámica del proceso del grupo Y participa también? ¿Son incompatibles estas dos funciones? ¿Se puede ser realmente un/a participante y un/a animador/a, también?

Ciertamente esa es una cosa difícil de equilibrar. Pero yo creo que un/a verdadero/a y gran animador/a es quien puede modelar lo que hace un participante bueno y también intervenir en el proceso del grupo cuando el grupo se atranca o pierde el camino.Veamos algunas ideas y habilidades que pueden hacer ese equilibrio delicado un poco más fácil.

Ante todo, un/a animador/a necesita tener una buena idea de lo que es un grupo alegre y sano. Una manera de hacer esto es pensar en grupos en los que se ha participado y recordar qué causó que la conversación en el grupo fuera tan simpática y animada. Cuando pienso en grupos como esos, recuerdo que los participantes estaban enfocados en la pregunta que se hacía, se escuchaban bien unos a otros (algunas veces ayudándose a entrar más profundamente en sus reflexiones), y hablaban desde su propia experiencia. Compartían sus sentimientos también junto con sus ideas y “se apropiaban” de ellas, con declaraciones en primera persona: “yo” o con otras expresiones semejantes. Procura hacer una lista de las cualidades de un “participante hábil”. Con sorpresa verás que la lista resulta con muchas de las características de un/a buen/a animador/a, porque un/a animador/a bueno/a es quien puede modelar estas habilidades para los demás en el grupo.

Cuando un grupo está trabajando bien a un alto nivel, con frecuencia se debe a que cada uno de los miembros sabe cómo participar efectivamente dentro de un grupo. Por lo tanto, entre más puede el/la animador/a ayudar a los miembros a crecer en las habilidades como participantes, más fácil le será ser un/a animador/a-participante. De hecho, en grupos muy hábiles, es difícil decir quien es el/la animador/a porque todos cuidarán a todo el grupo y se mantendrán en camino. Dicho de otra manera, si el grupo está trabajando bien, será más fácil para el/la animador/a el simplemente relajarse y convertirse en otro/a participante.

Una gran parte de la función del/de la animador/a es, por lo tanto, ayudar al grupo a estar más consciente de cuan bien se están comunicando y apoyando unos a otros como grupo. Una manera para hacer esto es reconocer y hacer referencia a esas reuniones donde el grupo lo ha hecho excepcionalmente bien participando todos juntos. Como los asesores de administración dicen con frecuencia: “sorprende a personas haciendo cosas buenas y diles que lo has notado”. Menciona específicamente los aspectos de la reunión del grupo que contribuyeron a un compartir excelente. Si el grupo necesita recordar algunas ideas sobre las cualidades de un participante hábil, quizás puedas invitarlos al principio de la reunión a pensar en sus propias experiencias cuando participaron en un grupo bueno (como lo sugiere el ejercicio en el tercer párrafo), y luego marca algunas metas para tu propio grupo.

Recuerda, también, celebrar el crecimiento del grupo y la vida continua juntos. Quizás puedes organizar una tarde en que todos contribuirán algo para saborear un pastel con café al final de la reunión… así puedes ¡Tocar las campanas y caminar en la procesión, también!

Principio de la página


Lecturas Recomendadas

Tomás Bissonnette

Estamos terminando “El Año de Pablo” (2009), pero no es demasiado tarde para estudiar sus cartas. El día que quise estudiar Pablo, no supe con que libro(s) empezar. ¿Qué libros existen y para qué público? Mi solución era consultar el libro Mil y un libros sobre la Biblia, preparado por Xabier Pikaza, Número 124 en la serie Cuadernos Bíblicos, publicado por Editorial Verbo Divino.

Mil y un libros es la bibliografía más extensa de libros en español sobre la Biblia. En sus 132 páginas, para los 1,001 libros citados, Pikaza nos da una idea del contenido del libro y de la perspectiva de su autor.

Por ejemplo, para estudiar Pablo, encontramos 21 títulos en la sección “Introducción. Pablo, El Pensador, El Hombre” Luego vienen 22 títulos que nos puedan informar sobre “Teología de Pablo.”

Si hubiéramos querido estudiar sólo uno de las cartas de Pablo, encontramos títulos divididos entre “Comentarios” o “Estudios” sobre cada carta que Pablo escribió.

Para ayudarnos aún más, para cada libro que Pikaza cita nos indica si la carta es para la divulgación o si es más especializado o tiene una finalidad más académica. Sus descripciones son demasiado breves, pero si uno sabe lo que busca, muchas veces nos ofrece pautas donde podamos empezar.

Existen varios libros que comentan y reflexionan las lecturas dominicales en el mismo orden en que se leen domingo tras domingo en la iglesia. Pero sólo un comentario hace sus reflexiones en torno a la experiencia de latinos en los Estados Unidos. A mí me encanta Palabra de Dios, Palabra de Vida por el sacerdote Saturnino Lajo, publicado por Centro de Comunicación en San Antonio, TX. Viene en tres tomos según los tres siglos litúrgicos, A, B y C. Encuentro en su lectura un estimulante preparación para reflexión y oración antes de escucharlos el domingo. Aún cuando de pereza no lo hago antes del domingo, leerlo después todavía me proporciona materiales para reflexionar y pensar durante la semana.

Mil y un libros disponible con Ministerio Verbo Divino, Tel: 909.383.9030
Palabra de Dios, Palabra de Vida disponible con Centro de Comunicación, Tel: 210.736.1685

Principio de la página


Del Director

 

Cackie Upchurch 

Cuando era una niña no había nada que me gustara más que las vacaciones de verano. El pensar en las horas interminables que pasaría al aire libre jugando con nuestros vecinos, las caminatas a una alberca de la ciudad y las tardes enteras simplemente leyendo historias amenas – bueno, era suficiente para hacerme gozar aún el remover la hierba del jardín o cortar el pasto. Por alguna razón simplemente el hecho mismo de ser verano hacía que las tareas ordinarias fueran tolerables.

Bien, ya no tengo vacaciones largas en el verano, pero todavía gozo a mis vecinos y el nadar y leer… y créanlo o no, el cuidar del jardín y el tener el pasto bien cortado es mi pasatiempo favorito. Lo que una vez fue una tarea ahora es un placer para mí.

He descubierto al trabajar con adultos que el empezar a leer la Biblia puede parecer una tarea penosa. Todavía hay muchas personas que no están familiarizadas con la Biblia, todavía es algo que puede sentirse abrumador. Quizá todos nosotros necesitamos una mentalidad de verano para cambiar esa actitud.

Si estás leyendo este boletín, probablemente ya participas en un estudio bíblico o tienes planes para el otoño. El tiempo de verano es la oportunidad perfecta para pensar cómo invitar una nueva actitud y luego hacer planes para invitar a recién venidos a estudiar la biblia contigo. Tenemos que hacer nuestra la intención de proclamar la buena nueva. Después de todo, los apóstoles no se quedaron sentados en el cenáculo, todos contentos con el resplandor del Espíritu Santo… salieron y empezaron a hablar y a contar la historia de Jesús. Descubre cómo puedes tú hacer lo mismo este verano en tu parroquia, y mira si no puedes empezar a quitar la mentalidad de tarea penosa de la ecuación. Genera entusiasmo ahora y tendrás buenos resultados más tarde.

Principio de la página

© 2009 Estudio Bíblico de Little Rock. Todos los derechos reservados.