Conceptos Básicos de la Biblia
Este es el tercer y final artículo de la serie que intenta ayudar a nuestros lectores a comprender mejor el enfoque de los católicos como se acercan a la Biblia.
Inspiración Divina en las Sagradas Escrituras
Clifford M. Yeary
La Biblia es una biblioteca con setenta y tres libros diferentes. Cuarenta y seis forman el Antiguo Testamento (de los cuales hay siete aceptados por los católicos como parte de lo que se llama el "Deuterocanon", pero no son aceptados ni por los judíos ni por los protestantes) y veinte y siete constituyen el Nuevo Testamento (que virtualmente toda denominación cristiana acepta). Los católicos, como la mayoría de los cristianos, creen que cada libro de la Biblia está inspirado por Dios. Pero, ¿qué significa inspiración divina?
Literalmente, inspiración significa "infundir". Antes de que llegara la escritura, todas las palabras se decían, y por lo tanto siempre llevaban el aliento del que hablaba. Basados en ese concepto, la inspiración divina de las Sagradas Escrituras significa que Dios ha infundido su aliento en las palabras escritas de los textos de tal manera que Dios es verdaderamente el autor de los libros de la Biblia. Sin embargo, los humanos que escribieron los textos bíblicos no son menos autores de sus obras que lo son los autores humanos de textos que no son inspirados divinamente. Inspiración divina no significa dictar. Los autores humanos no fueron simples secretarios, que escribieron palabra por palabra lo que “oyeron” que Dios les decía (véase Dei Verbum # 11-12).
Aunque no podemos de ninguna manera penetrar la mente o el corazón de los escritores bíblicos y estudiar cómo trabaja la inspiración, podemos leer sus palabras y saber qué tan humanos son. San Pablo, en su segunda carta a los corintios, es un hombre que lucha por ganarse los corazones y las mentes de una comunidad cristiana que él teme está en peligro de rechazar su autoridad apostólica. Les escribe como su apóstol, pero los apóstoles son seres humanos y en ningún otro lugar de los escritos de San Pablo se nos muestra tan vivamente cuan humano es él. Las palabras de San Pablo son muy suyas; obviamente las ha seleccionado según estilos de retórica bien conocidos en su tiempo con el fin de ganarse los corazones y las mentes de los corintios. Son también las palabras de un hombre bajo tensión psicológica, porque el peligro de perder a los corintios es un peligro que él no quiere correr.
El reconocer el poder y el propósito de la inspiración divina de la segunda carta a los corintios no le quita nada a la carta de la asociación íntima con San Pablo, el autor humano. Sin embargo, podría movernos a preguntar qué significa realmente la inspiración divina (la autoría) si no significa dictado. Ante todo, significa que Dios nos habla no sólo usando palabras humanas, sino también usando la voz plenamente humana del autor humano. La inspiración de Dios obra a través del autor humano total, no sólo a través de las palabras del autor, al comunicarnos el mensaje divino. La inspiración usa la personalidad, educación, situación cultural e histórica, talentos literarios, etc. del autor humano.
Dios tiene un fin al inspirar las Sagradas Escrituras, y es el comunicar el mensaje de los esfuerzos de Dios para redimirnos y transformar nuestra vida en y a través de la vida, muerte y resurrección del Hijo de Dios, Jesucristo. Los autores humanos eran personas de su tiempo, lugar y cultura. Escribieron usando una gran variedad de estilos literarios prominentes en su tiempo pero que deben ser identificados cuidadosamente y deben ser tomados en cuenta al interpretar su mensaje para los tiempos modernos. Con frecuencia no tenían una comprensión científica del mundo y de la naturaleza y escribieron sin conocer las normas estrictas para la investigación que se espera de historiadores modernos. La inspiración divina no cambió su comprensión no científica y trabajó libremente con estilos literarios escogidos por los autores humanos.
Sencillamente, no se requiere una comprensión científica de la naturaleza ni una perspectiva histórica moderna para nuestra salvación. La seguridad de la inspiración divina es que el mensaje salvífico de Dios para nosotros se nos entrega sin peligro y con seguridad a través de las Sagradas Escrituras. El que la inspiración divina sea tan compatible con y a través de las personalidades de los autores humanos es un testimonio del amor de Dios para cada persona humana creada para recibir las gracias salvíficas de Dios en Jesucristo. Principio de la página |
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Caminar en las aguas de la vida
Una Reflexión sobre San Marcos 6, 45-52
Macrina Wiederkehr, OSB
"¡Ánimo! Soy yo. No teman". (Mc 6, 50)
Hubo un tiempo en que soñaba con caminar en el agua. Tendría unos once años y estaba inmensamente fascinada con este pasaje. En esos días no leíamos mucho la Biblia pero escuché la historia en la clase de catecismo. Cansé a mi madre con preguntas sobre cómo se había hecho eso exactamente. Ella no me dio mucha luz sobre este punto. Jesús era Dios y por lo tanto ¡podía hacer todo! Sin embargo, se nos decía que teníamos que ser como Jesús en todo y yo pensaba que si él pudo caminar en el agua, yo también lo podía hacer, pero nunca tuve el valor de hacer la prueba en el agua.
En mi vida como adulta, hablando figurativamente, y con un poco de éxito, camino torpemente en las aguas de la vida. Como los discípulos, con frecuencia pido ayuda. Al leer este pasaje evangélico completo y despacio una vez, y leerlo luego de nuevo deteniéndome para orar y para reflexionar más profundamente, me atrajeron estas palabras: "…viéndolos cansados de remar". Esa observación viene claramente de una persona que vivía con atención. Jesús se había ido a la montaña a orar sin embargo notó su miedo. Acababa de hacer el milagro de la multiplicación de los panes. Necesitaba estar en comunión con Aquel a quien Él llamaba Padre. Tengo la fuerte sospecha de que en medio de su oración sintió repentinamente el miedo de sus discípulos. El texto dice que era el atardecer y que estaba solo en la orilla. Quizás cuando sintió su angustia bajó de la montaña, luego se acercó a ellos caminando sobre el agua.
Me gusta la idea de que Jesús los notó desde lejos y vino hacia ellos en su angustia. Me pregunto con cuánta frecuencia nos sucede esto a nosotros. Jesús ve que estamos cansados de remar en los vientos fuertes de la vida y de alguna manera inexplicable de repente se hace presente entre nosotros. Con frecuencia ni siquiera nos damos cuenta de que Jesús nos ve. Ha habido una intervención divina en nuestra vida y no nos hemos dado cuenta de este pequeño milagro de que las cosas van mejorando lentamente.
Estoy segura que eso pasa. Algunas veces Jesús nos usa para caminar cruzando las aguas tormentosas de la vida para beneficio de los demás. Hacemos obras aparentemente imposibles para lograr el bien en la vida de otros. Levantamos cargas. Les recobramos su valor. Les restauramos la esperanza. Amamos incondicionalmente. Nos preocupamos y ayudamos a los que están caminando sobre las aguas tormentosas de la vida. Y hay otros que son enviados a hacer lo mismo para nosotros.
¿Quién de nosotros no se ha sentido cansado alguna vez en el barco de la vida? Quizás nosotros también recordamos haber vislumbrado a Alguien que parecía que iba de paso en nuestra hora de desolación – y luego, en el momento preciso, se detuvo, volteó y caminó directamente al corazón de nuestros miedos. Milagrosamente nuestra fe es recuperada al seguir nuestro camino una vez más, aceptando la tarea imposible de caminar sobre las aguas de la vida, lo cual parece repentinamente posible. La autora Anne Lamott lo "expresa muy bien: "Ahora puedo hacer lo que es difícil; me tardaré un poco para lo que es imposible".
Al pasar más tiempo orando con este evangelio me sentí atraída por las palabras: "Hizo ademán de pasar de largo" (Mc 6, 48), y me preguntaba si esto era una especie de jugar a las escondidillas. Aunque no pasó de largo, porque lo vieron y le gritaron aterrorizados. Subió a su barca y cuando los vientos cesaron su terror cambió a un sentimiento de seguridad. Esta experiencia con Jesús y sus discípulos nos recuerda una escena en una de las historias después de la resurrección: el Camino a Emaús. Como el caminar en el mar, "… daba la impresión de que iba a seguir adelante" (Lc 24, 28). Esta vez también clamaron pero era más un anhelo de esperanza, pidiendo su presencia continua con ellos. Él había entrado en sus dudas y tristezas y no estaban listos para dejarlo ir. "Quédate con nosotros…" (Lc 24, 29) es su invitación para una mayor comunión.
En ambos incidentes Jesús escucha al momento. Entra en la barca de sus temores. Se sienta a la mesa de sus anhelos. Estas historias hermosas son también nuestras historias. De alguna manera pequeña nosotros también hemos tenido la experiencia de la dulce intrusión de Jesús en nuestra vida.
Oh Señor de Nuestros Miedos y de Nuestros Anhelos, cuando nos veas cansados en los vientos fuertes de la vida, ven a nosotros caminando sobre las aguas tormentosas. Súbete a nuestras barcas y ayúdanos a remar. Necesitamos un sentido de tu presencia para hacer las cosas difíciles en la vida; pero para hacer lo imposible necesitamos sentir un brazo fuerte que nos rodea y tu voz que nos dice: ¡Ánimo! Amén.
El siguiente texto: Salmo 90
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Estudio Bíblico y Práctica de las Virtudes Cristianas
Barbara Fleischer
Iba tarde a un concierto de piano al que quería asistir, una visitante de Manhattan le preguntó a una persona en la calle: "¿Cómo se llega a Carnegie Hall?" El de Nueva York contestó: "¡Practica, practica, practica!" Así, podríamos hacer una pregunta similar: ¿cómo llegamos al Reino de Dios "entre nosotros"?. La respuesta es la misma: "¡Practica, practica, practica!" Y ¿qué es lo que practicamos? ¡Las virtudes cristianas!
Virtudes son esas actitudes y hábitos del corazón que hacen visible nuestra fe cristiana a través de nuestras acciones en nuestra vida diaria. Cuando practicamos las virtudes cristianas, llevamos las páginas del Evangelio a la vida en nuestros barrios y familias. Ejemplos de estas virtudes son: hospitalidad, humildad, tolerancia, compasión, gratitud y valor para actuar por la justicia. Hay muchas más, pero éstas son unas cuantas que nos pueden ayudar a marcar el camino a una vida plenamente cristiana.
En el contexto de nuestras reuniones de EBLR, aprendemos a practicar las virtudes cristianas de diferentes formas. Primero, el mismo estudio bíblico clarifica y realza la manera como debemos vivir nuestra vida. La historia de los diez leprosos, que fueron limpiados por Jesús, de los cuales sólo uno regresó a darle las gracias (Lc 17,11-19), por ejemplo, realza la importancia de la gratitud por los muchos dones, grandes y pequeños, que Dios nos da cada día. La confrontación de Jesús ante las prácticas injustas de los escribas y fariseos, que cargaban a los más pobres en la comunidad con obligaciones financieras y rituales (Mt 23,4), nos ofrece un ejemplo de la virtud del valor para expresar la verdad y la justicia a pesar de las posibles consecuencias. Y en todos los Evangelios vemos la compasión de Jesús que se extiende a los que están heridos y sufriendo toda clase de enfermedades. "Al ver a las multitudes, su corazón se llenó de compasión por ellos porque estaban afligidos y abandonados, como ovejas sin pastor" (Mt 9,36). El estudio de la Biblia realza nuestra conciencia de las virtudes cristianas centrales.
Pero nuestros grupos de estudio bíblico también nos ofrecen la oportunidad de practicar las virtudes cristianas, incluso al reunirnos juntos. Por ejemplo, podemos practicar la hospitalidad al dar la bienvenida a los que son nuevos en el grupo o al platicar con los que conocemos menos. También practicamos la hospitalidad al escuchar cuidadosamente a los demás, dejando a un lado nuestras propias preocupaciones del día para tener un lugar “hospitalario” en nuestra mente y corazón para lo que los demás están compartiendo. Nuestra hospitalidad al escuchar se expresa exteriormente al reconocer lo que hemos oído y al escuchar “activamente” animando e invitando al locutor a expresar su pensamiento completamente.
Podemos practicar la gratitud en nuestros grupos agradeciendo a los demás por lo que comparten y que nos ha inspirado nuevas ideas. Hacemos esto dándoles a conocer a los otros cómo sus comentarios nos han ayudado a ver el pasaje o la situación con una luz nueva. También podemos agradecer a los facilitadores y a los anfitriones por el trabajo que han hecho para que nuestro estudio bíblico sea posible y placentero.
Nuestros grupos de EBLR son también crisoles de compasión, donde conocemos y sentimos los sufrimientos de los demás. Pero ¡ten cuidado! La virtud de la compasión lleva a la acción. Al conocer las necesidades de los que nos rodean, lo que nos pide la virtud cristiana es actuar de manera que mostremos nuestro cariño y mitiguemos el sufrimiento de los que nos rodean.
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Nancy Lee Walters, la que nos Ayuda a Mantener todo en Orden
Este artículo es otro de una serie que les pondrá al día sobre la vida y trabajo de los que forman el personal del EBLR.
Quizás tú eres una de esas personas afortunadas que han llamado a nuestra oficina de Little Rock y han recibido un saludo con palabras cariñosas: "¿Cómo puedo ayudarle?" Si es así, con toda probabilidad has hablado con Nancy Lee Walters, la Representante del servicio al cliente del Estudio Bíblico de Little Rock.
Por casi veinte y cinco años, Nancy Lee, oriunda de Kansas (¡y orgullosa de serlo!), ha trabajado directamente con los clientes y con los Representante del servicio al cliente de Liturgical Press. De hecho, Nancy Lee ayudó a entrenar a las primeras personas en el departamento de información y reclamaciones de EBLR en Liturgical Press para que se familiarizaran con nuestros materiales, procesos, preguntas típicas de los clientes, etc. Al pasar de los años, Nancy Lee ha animado y apoyado a muchos de nuestros clientes que estaban empezando grupos en sus parroquias o buscaban cómo resolver algún punto.
Pero Nancy Lee hace mucho más que contestar el teléfono y tratar con clientes interesados. Sirve como "la mano derecha" para todos los diferentes trabajos y actividades de los miembros del personal de EBLR. Para las exposiciones y talleres, Nancy Lee ordena los materiales y recoge el dinero de las ventas; para el retiro y el Instituto Bíblico, ella ayuda con la publicidad y con la inscripción de los participantes; y aún más importante, ella es nuestra "gran anfitriona" que ofrece una hospitalidad muy cordial.
En realidad, es esta última parte de la descripción de su trabajo que Nancy Lee parece gozar más. Es muy "natural" para ella el dar la bienvenida a los huéspedes y planear comidas y actividades sociales. Nuestro personal de EBLR depende de ella para todo esto.
En su vida fuera de la oficina, Nancy Lee y su esposo Tony saborean el tiempo con su familia, especialmente con sus nietos, y cuando es posible gozan viajando. Nancy es una lectora ávida y una maravillosa artesana. Sus contribuciones en la Feria del Estado ¡parecen ser siempre ganadoras de medallas!
El colega Cliff Yeary dice de ella: "Nancy Lee enfoca su pasión por ayudar a los que usan el Estudio Bíblico de Little Rock con el mismo entusiasmo que tiene al ser abuelita—es parte de la misma fibra de su ser. Nunca parece que Nancy Lee está trabajando, siempre lo hace porque es parte de su vida".
La Directora de EBLR, Cackie Upchurch, añade: "Cada organización necesita a alguien que simplemente goza todas las maneras pequeñas o grandes en las cuales se brinda servicio. Nancy Lee es esa persona para nosotros. Ella ve dónde “una gota extra de pegamento” mantendrá todo en orden de la mejor manera, y se apresura inmediatamente a ofrecerla".
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Lecturas Recomendadas
Tomás Bissonnette
La poesía es parte integral de la Biblia. Los Salmos, los profetas, la literatura sapiencial y varios himnos de Pablo son poesía. Juan nos pinta imágenes poéticas en su evangelio y Apocalipsis. Recomiendo dos obras que ayuden a acercarnos a la poesía bíblica para mejor apreciar un triple misterio: a) ¿quién es Dios?, b) ¿cómo es nuestro mundo? y c) ¿quiénes somos como creación de Dios?
En su libro Salmos Francisco García-Treto comenta cada salmo. Insiste que si profundizamos su carácter poético y litúrgico, palpamos el carácter poético del misterio divino. Los salmistas utilizan la poesía para aproximar una creación compleja y la obra salvadora de Dios. Los salmos nos hacen conscientes de múltiples temas y motivos posibles para nuestra oración. Y la introducción de parte del autor a la función de paralelismo dentro de la poesía hebraica es una clave útil para aquellos que rezan los salmos o proclaman otras lecturas poéticas de la Biblia.
Nuestra tendencia es consultar la Biblia para discernir quién es Dios. En dos ensayos El Dios de la Intemperie y El Principio de Incertidumbre que forman un solo libro, Armando Rojas Guardia reflexiona otro lado de este discernimiento. El primer ensayo ofrece ejemplos de como la poesía de las Escrituras crea imágenes de quiénes somos nosotros, igual de quién es Dios. El autor señala como títulos bíblicos para Dios como "Poeta" y "Palabra" nos apuntan hacia el carácter poético de su creación. Rojas Guardia opina que estamos obligados a utilizar la poesía para describir a Dios. La poesía bíblica nos ofrece pistas para apreciar la vida, aún que a veces el leerla crea nuevas cuestiones o rompa conceptos que antes nos parecían incontrovertibles. El autor insiste que así es el transcurso normal de la vida. Enfoca la experiencia de los místicos, gente cuya oración es casi poesía.
El segundo ensayo examina ése gran místico y cuestionador Qohelet (autor de Eclesiales). Para Qohelet toda la vida es pregunta. Nos ayuda a apreciar esas angustia, búsqueda y "noche oscura" reflejadas en otros místicos a través de los siglos. Como Qohelet desde lo incierto estamos obligados a interpretar nuestra existencia frente a un mundo y un Dios frecuentemente oscuros. Si Qohelet no nos ofrece respuestas bien delineadas, sí nos ofrece consuelo en la lucha. En nuestro vacío Qohelet nos advierte la presencia de Dios acompañando nuestras búsquedas. No es un Dios para aquellos que quieren poseer un dios chico o repuestas nítidas a quiénes somos, sino para aquellos quienes buscan explorar la infinidad dentro de la cual Dios nos ha creado, nos sostiene y nos impulsa. Como Qohelet, este libro no nos ofrece repuestas a cuestiones difíciles y complejas o a incertidumbres, sino consuelo mientras las confrontamos. Nos anima a gozar la inmensidad de la vida mientras exploramos su misterio y el Dios quien nos ha creado.
Salmos, 160 páginas, disponible con Augsburg Fortress Press, Tel: 651.523,1601 www.augsburgfortress.org
El Dios de la Intemperie y El Principio de Incertidumbre,140 páginas, disponible con Convivium Press, Tel: 786.866.9718 o www.conviviumpress.com
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De La Directora
Cackie Upchurch
Recientemente, al estar preparando una charla para un grupo de apostolado en una universidad me acordé de unas cuantas verdades que he llegado a apreciar sobre el llamado de Dios en nuestra vida.
Primero, cada persona es llamada por Dios quien tiene un propósito amoroso para nuestra vida. Nuestro llamado no depende de que seamos dignos, ni talentosos, ni siquiera buenos. Depende de Dios, viene de Dios y está orientado al propósito de Dios.
Segundo, Dios tiende a usar nuestros mejores atributos y tiende a no trabajar contra nuestros talentos e intereses personales. Cuando respondemos al llamado de Dios, se basa en nuestros intereses y talentos y nos lleva a la más profunda satisfacción. Eso no quiere decir que no será un reto de vez en cuando, pero Dios quiere discípulos felices.
Tercero, entre más nos lleguemos a conocer en la presencia de Dios, seremos más capaces de ver la dirección de Dios en nuestra vida. Y al revelarse eso, nos sentimos confiados que Dios está todavía moldeando nuestro corazón y nuestra mente e imaginación.
Cuarto, nunca somos llamados simplemente para nuestro propio provecho. Somos llamados en medio del pueblo de Dios y encontraremos nuestra más profunda respuesta a Dios al servir a los demás, no importa en qué forma sea.
Durante estos meses de verano, tengo planes de continuar discerniendo cómo está Dios profundizando mi llamado, y cómo puedo responderle mejor. Espero escoger algunos personajes bíblicos y orar con sus historias para ver que otra cosa descubro. ¿Quizá tú también puedas reflexionar sobre tu llamado? Principio de la página |
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